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Producción de Tomate Verde en México

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En 2015 los rendimientos de tomate verde aumentaron 8.2%, lo que se tradujo en un incremento del volumen de producción de 3.5% respecto a la cosecha previa.

Sinaloa produce una de cada 5 toneladas de tomates verdes; en 2015 su venta generó 545 millones de pesos.

Las principales entidades productoras de tomate verde son:

  • Sinaloa con una producción de 121,744 toneladas de Tomate Verde.
  • Zacatecas con una producción de 79,587 toneladas de Tomate Verde.
  • Michoacán con una producción de 56,986 toneladas de Tomate Verde.
  • Jalisco con una producción de 53,898 toneladas de Tomate Verde.
  • Puebla con una producción de 50,990 toneladas de Tomate Verde.
  • México con una producción de 44,157 toneladas de Tomate Verde.
  • Nayarit con una producción de 39,440 toneladas de Tomate Verde.
  • Sonora con una producción de 31,938 toneladas de Tomate Verde.
  • Tlaxcala con una producción de 23, 512 toneladas de Tomate Verde.
  • Morelos con una producción de 23,107 toneladas de Tomate Verde.

La Mayor producción de Tomate Verde se obtiene a principios de año

La mayor producción del cultivo se presenta en zonas con las características ambientales óptimas.

En DM Agromallas contamos con todo tipo de mallas para protección de cultivos, como Mallas Antipajaro, Antigranizo, Mallas Antitrips, Mallasombra, Mallas cuadras y Malla Espaldera.

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Cuidados en el cultivo de Jitomate

tomates-960x623Con labores en el cultivo de Jitomate nos referimos a particularidades especificas del tomate para llevar a cabo las correspondientes labores culturales y alcanzar así el óptimo nivel de producción.

Las labores a realizar durante el cultivo de Jitomate son:

  • Marco de plantación: El marco de plantación de tomate se establece en función del porte de la planta. Es necesario adecuar la densidad y disposición de las plantas para que la intercepción de radiación solar sea máxima y por tanto la tasa fotosintética también lo sea. Las densidades de plantación más habituales en el cultivo de tomate son de 1-2 pl/m2, resultando un marco de 1.5 metros entre líneas y 0.5 metros entre plantas de tomate. Cuando se trata de plantas de porte medio, es común aumentar la densidad de plantación a 2 pl/m2 utilizando marcos de 1×1.05 m. Esta densidad de plantación también suele utilizarse cuando se llevan a cabo ciclos cortos de cultivo de tomate. Por otro lado, si las condiciones de radiación y temperaturas son elevadas, se puede optar por densidades de plantación de 3 pl/m2 pero no es lo habitual.
  • Poda de formación: En una práctica imprescindible en el caso de variedades de crecimiento indeterminado, ya que estas plantas de tomate pueden continuar creciendo de forma ascendente, a diferencias de las variedades con crecimiento determinado. Se realiza a los 15 ó 20 días del trasplante cuando aparecen los primero tallos laterales. Se eliminan tallos y hojas senescentes, mejorando así la aireación del cuello de la planta y facilitando la realización del aporcado.  Así mismo, se determina el número de brazos/tallos a dejar por planta. Son recurrentes las podas de 1 a 2 tallos. E incluso en ocasiones cuando se detecta alguna planta enferma  con algún virus, se deja un segundo tallo de la planta contigua con el objetivo de amortiguar la pérdida de planta de tomate por la enfermedad.
  • Aporcado: El aporcado consiste en cubrir la parte inferior de la planta con suelo tras la poda de formación. El objetivo que se persigue con esta práctica es que el sistema radicular disponga de una mayor superficie explorable y como consecuencia el desarrollo de la planta del tomate sea mayor.
  • Rehundido: El rehundido es una variante del aporcado. Se lleva a cabo doblando la planta de tomate, tras haber sido ligeramente rascada, hasta que entra en contacto con el suelo. Entonces se cubre ligeramente, dejando fuera la yema terminal y un par de hojas.
  • Entutorado: Es una práctica imprescindible para mantener la planta erguida y evitar que las hojas, y sobre todos los tomates, toquen el suelo. De este modo, se mejora la aireación general de la planta y se favorece el aprovechamiento de la radiación y realización de las labores culturales. Todo ello, repercute sobre la producción final, calidad del fruto y control de enfermedades. La sujeción suele realizarse con malla tutora Tenax la cual se sujeta a postes ubicados entre el surco a una altura de entre 1.8 y 2.4 metros sobre el suelo. De esta forma mientras que la planta crece, se sujeta a la malla tutora Tenax. A partir de este momento existen 3 opciones:
    • Bajar la planta descolgando el hilo: El mecanismo de sujeción se denomina «Entutorado de percha». Consiste en color perchas con malla espaldera, con esto, la planta siempre se desarrolla en sentido vertical recibiendo el máximo de luminosidad, por lo que la calidad del fruto mejora y la producción aumenta.
    • Dejar que la planta crezca cayendo por la propia acción de la gravedad.
    • Dejar que la planta crezca horizontalmente sobre los tutores de malla espaldera formando cuadrículas a lo largo de la línea de cultivo.
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